Una casa de viticultores convertida en refugio: claves de interiorismo en Casa en la colina
¿Cómo cambiar el ánimo de una casa rural sin borrar la memoria que ya contiene? En Langegg, Austria, Gangoly & Kristiner responden con tonos serenos, materiales con huella y espacios pensados para compartir.

Del ritmo urbano a una pausa en el campo
Una segunda vivienda no tiene por qué repetir el lenguaje de la casa habitual. En este proyecto, la transición comienza con una historia previa: el estudio ya había diseñado un apartamento en Viena para los mismos clientes. Para el nuevo encargo, una antigua casa de viticultores se adapta como refugio de descanso y lugar para recibir a muchos invitados. El reto no era trasladar al campo una imagen urbana, sino construir una atmósfera distinta sin reducir el carácter del edificio a una postal rústica.
La intervención, titulada Haus am Hügel —Casa en la colina—, está en Langegg, en la región de Estiria Meridional. Este proyecto del año 2024 es una renovación e interior residencial con una superficie de proyecto de 140 m².


Una casa que se descubre por secuencias
En lugar de depender de una paleta llamativa o de piezas decorativas aisladas, el interior organiza la experiencia mediante el paso de un ambiente a otro. El estudio explica que trabaja las secuencias espaciales con color y material. Así, cada estancia aporta una variación, pero la casa conserva una base común.
La estrategia resulta especialmente pertinente en una vivienda destinada a recibir gente. No se trata solo de acomodar a más huéspedes, sino de ofrecer espacios con distintos grados de intimidad y convivencia. La información publicada no detalla un plano ni un programa completo, por lo que conviene leer esta idea como una interpretación del planteamiento descrito por los arquitectos, no como una afirmación sobre medidas o circulaciones específicas.
En el dormitorio, un revestimiento de madera enmarca la cama y refuerza la sensación de recogimiento. En otro punto, un nicho revestido de piedra resuelve la zona de aseo. La antigua bóveda de ladrillo de la cocina, en cambio, conserva una presencia material capaz de definir el ambiente sin recurrir a un acabado nuevo que la imite.


Color y textura en lugar de un fondo blanco
El estudio descartó el blanco como tono dominante. En su lugar eligió colores suaves y apagados, con diferencias sutiles entre superficies. La intención, según los arquitectos, era establecer una base tranquila. El lino antiguo y la madera introducen textura y conectan los espacios con una sensación de uso y continuidad.
Lo interesante no es una receta cromática que haya que copiar literalmente, sino el modo de graduar el contraste. Una base serena permite que la veta de la madera, la piedra y el ladrillo existente mantengan su presencia. Los tonos apagados no compiten con esas superficies: las acompañan y hacen que las pequeñas diferencias entre estancias se perciban con más claridad.


El trabajo artesanal como parte del diseño
La casa también incorpora detalles que se revelan poco a poco. En el baño y el comedor, el estudio señala frentes ranurados con doble lacado, una solución que convierte el trabajo de acabado en parte visible de la composición. En la galería, un mueble para música tiene altura suficiente para ocultar a quien descansa en el sofá situado detrás. La baranda introduce una duda deliberada: su matiz parece rosado, aunque el texto del estudio lo plantea como una pregunta y no como una especificación de color.
Estos gestos evitan que el interior sea una suma de materiales “naturales” previsibles. Hay una base contenida, pero también humor, ambigüedad y destreza manual. Esa combinación da personalidad sin exigir que cada elemento se convierta en protagonista.


Lectura crítica: preservar no es congelar
El proyecto encuentra su mayor fuerza en la relación entre lo existente y lo añadido. La bóveda de ladrillo no queda relegada a un telón de fondo; participa en la identidad de la cocina. A la vez, los tonos, los revestimientos y los muebles incorporados ajustan la vivienda a una nueva forma de uso: una casa de descanso preparada para compartir.


Aspectos Destacados de la Obra
• Una antigua casa de viticultores se adapta como refugio de vacaciones y espacio para recibir invitados.
• La paleta evita el blanco dominante y apuesta por tonos suaves, apagados y próximos entre sí.
• La madera, el lino antiguo, la piedra y la bóveda de ladrillo articulan texturas de distinta edad y carácter.
• Los frentes ranurados y lacados y el mueble de música incorporan oficio y sorpresa al interior.


Ideas para llevar esta atmósfera a casa
No hace falta recrear una casa rural para aprender de este proyecto. Puedes aplicar sus decisiones en una vivienda contemporánea:
1. Empieza por una sensación, no por un color de moda. Define si buscas calma, sociabilidad o recogimiento y construye una paleta que responda a esa intención.
2. Combina acabados lisos con superficies que tengan textura. Madera, piedra, lino o ladrillo pueden aportar profundidad; basta con elegir pocos materiales y darles un papel claro.
3. Deja que los elementos existentes participen. Antes de cubrir una bóveda, una pared o una carpintería antigua, evalúa si puede convertirse en parte activa del ambiente.
4. Diseña también lo que no se ve de inmediato. Un nicho, un mueble que oculta otra función o una variación de color pueden enriquecer el uso cotidiano sin saturar la estancia.
Piezas para recrear el estilo
Para trasladar esta sensibilidad a un hogar actual, pueden explorarse textiles de lino lavado, mobiliario de madera con acabado mate y accesorios de piedra o cerámica de tonos minerales. La clave es elegir piezas por su textura y utilidad, no acumular objetos de apariencia rústica.


Conclusión y Enseñanza para Nuevos Arquitectos:
Casa en la colina muestra que renovar no significa borrar ni conservarlo todo intacto. Se puede partir de una atmósfera, identificar qué elementos existentes ya tienen fuerza y sumar intervenciones precisas para que la casa funcione de otra manera. Para arquitectos, diseñadores y estudiantes, la lección práctica es observar antes de sustituir: una bóveda, una textura o una secuencia espacial pueden convertirse en el punto de partida del proyecto. El mejor diseño no siempre añade más; a veces consiste en reconocer qué merece permanecer y darle un nuevo papel.


Memoria del proyecto:
Ya habíamos diseñado un departamento en Viena para los clientes. Sofisticado, urbano, colorido. Del entorno urbano al campo: una atmósfera distinta. Una antigua casa de viticultores se transforma para servir como refugio de vacaciones. Un ambiente relajado, ideal para recibir a muchos invitados.
El enfoque en los aspectos espaciales sigue siendo un tema central también en nuestro trabajo de diseño de interiores. Las secuencias espaciales se definen mediante el uso del color y los materiales.
Siempre partimos de una idea atmosférica, bastante vaga, más bien una sensación. Teníamos claro que no usaríamos el blanco, sino tonos suaves y apagados con sutiles variaciones para crear un ambiente de fondo sereno. Materiales como el lino antiguo y la madera aportan las primeras texturas y establecen conexiones.
En el dormitorio, un muro panelado enmarca la cama; un nicho revestido de piedra sirve de lavabo; un antiguo techo abovedado de ladrillo define el carácter de la cocina. El mueble de música en la galería es lo suficientemente alto como para permitir tomar una siesta, ocultándose en el sofá que se encuentra detrás. Solo al mirar con más atención se revelan sutiles inconsistencias. ¿Cómo funciona la geometría espacial en el baño de visitas? ¿Es acaso un tono rosa lo que se aprecia en el pasamanos? Valoramos las posibilidades que ofrece el trabajo artesanal y buscamos extraer de ellas nuevas alternativas de diseño. Los frentes ranurados y con doble lacado en el baño y el comedor son un buen ejemplo de esto. Las combinaciones cromáticas transmiten señales distintas.



Ficha Técnica
Arquitectos: Gangoly & Kristiner Architects
Área: 140 m²
Año: 2024
Fotografías:Emilian Hinteregger
Categoria: Casas, Renovación, Interiores De Casas
Arquitectos Principales: Irene Kristiner, Dominik Troppan, Alexander Freydl
Equipo Líder: Hans Gangoly
Equipo Técnico: Irene Nikolaus
Equipo De Diseño: Magdalena Zoller
Ingeniería Y Consultoría > Otros: Möbelbau Breitenthaler GmbH
Ciudad: Langegg
Pais: Austria









































