La decoración, en su forma más pura, es la manipulación sutil de la luz, la textura y el vacío para evocar una atmósfera que trasciende lo meramente estético y nutre la experiencia vital.

El proyecto 2Verandas de Gus Wüstemann Architects, más allá de su imponente arquitectura y su innovador diseño estructural, se distingue por un interiorismo que es una extensión directa de su filosofía. En esta residencia en Erlenbach, Suiza, la decoración no se concibe como un añadido superficial, sino como una parte intrínseca de la experiencia espacial, donde el minimalismo, la luz y la textura de los materiales son los verdaderos protagonistas.


La atmósfera interior en 2Verandas es una de sus características más cautivadoras. Se logra a través de una cuidadosa manipulación de la luz, especialmente la luz indirecta. En lugar de inundar los espacios con luz directa, los arquitectos optaron por dirigirla hacia la periferia de las habitaciones. Esta estrategia no solo crea una sensación de finura y misterio, sino que también guía sutilmente la percepción y el movimiento del ocupante, atrayéndolo hacia los límites del espacio. La luz indirecta se convierte así en el principal creador de atmósfera, confiriendo a los interiores una "sensación mediterránea" a pesar de su ubicación en el hemisferio norte.


El minimalismo brutalista define el estilo decorativo. Los interiores están despojados de ornamentación superflua, permitiendo que la arquitectura misma, con sus masas de hormigón visto, travertino y madera de roble, sea el mobiliario y la decoración. Esta elección no es una ausencia, sino una afirmación: la belleza reside en la honestidad de los materiales y la pureza de las formas. La textura cruda del hormigón, la calidez de la madera y la elegancia del travertino interactúan para crear un ambiente rico en sensaciones táctiles y visuales, sin necesidad de elementos decorativos adicionales.


Los espacios lúdicos en la planta subterránea, como el gimnasio, la sala de cine y la bodega de vinos, están inteligentemente dispuestos alrededor de "masas de luz". Estas aberturas estratégicas no solo iluminan, sino que también infunden un carácter distintivo a cada área, demostrando cómo la luz puede transformar incluso los espacios más funcionales en lugares de disfrute y contemplación. La presencia de hormigón visto y madera en bruto en estas zonas refuerza la coherencia material y la sensación de autenticidad en toda la casa.


El concepto de "masa sin ventanas", donde el vidrio se oculta para unir interior y exterior, tiene un impacto directo en el interiorismo. Al eliminar la barrera visual de la ventana, el paisaje circundante se convierte en una parte integral de la decoración interior, un cuadro vivo y cambiante que enriquece constantemente la experiencia de habitar.


Conclusión y Enseñanza para Nuevos Arquitectos:
El interiorismo de 2Verandas ofrece una enseñanza fundamental para los nuevos arquitectos: la decoración más poderosa es aquella que emerge de la propia arquitectura y su interacción con la luz y los materiales. La lección es que no se trata de llenar espacios, sino de esculpir atmósferas. Al abrazar el minimalismo, al permitir que la luz sea el principal elemento decorativo y al celebrar la honestidad de los materiales, los arquitectos pueden crear interiores que no solo son estéticamente impactantes, sino también profundamente resonantes y capaces de transformar la experiencia de vida de sus ocupantes. La clave está en la sutileza y en la comprensión de que menos es, a menudo, mucho más.


Memoria:
Se trata de una casa para una familia joven de Sudáfrica en Erlenbach, a las afueras de Zurich a lo largo del lago. El terreno se encuentra en un contexto suburbano pero bastante denso, con casas de familia típicas de la zona. El sitio se encuentra en una pendiente, donde en la parte superior hay unas vistas preciosas al lago y en la parte inferior hay un grupo de casas unifamiliares más pequeñas.
Los clientes nos pidieron una solución para una casa que utiliza la mayor parte del terreno, con ganas de una vista, pero no terminar con una casa en la cima de la colina y un resto con un jardín hacia abajo.
Periferia
Nuestra solución fue ocupar la periferia del sitio, con la casa principal en la parte superior de la colina y la casa de la piscina en la parte inferior, ambas conectadas a través de un paseo sólido de piedra: 2 terrazas.
Al ocupar la periferia: hay una terraza en la parte superior, un paseo que va junto a la frontera oriental de la parcela que lleva al extremo sur y un parque en el centro del sitio.
El parque se puede entender como naturaleza desde sus tres lados y para ello no hay restos de tierra. El paseo de piedra conecta las dos terrazas, es un sitio en si mismo, donde se puede caminar o sentarse y disfrutar de la vista al lago o al parque. Con el paseo, el jardín se mueve hasta el nivel del living y conecta todos los niveles de la casa con el jardín.
2 Terrazas
La casa principal es un volumen de piedra y hormigón, con forma de martillo en dos niveles, que contiene las salas de estar. En la parte superior esta lo público; sala de estar para las invitaciones y comedor con una hermosa vista sobre el lago de Zurich. En la planta baja está el salón familiar con un patio exterior que se pueden unir como una habitación con la sala de estar. Todas las ventanas desaparecen y el interior y el patio exterior se hacen uno. Ese patio conecta todas las habitaciones y es un salón para sentarse juntos en privado y ver una película.
Las circulaciones de entrada y salida del espacio son controladas por volúmenes de hormigón en el techo que condensan el espacio a través de la masa y la luz y ralentizan la circulación.
Las dos habitaciones están cruzadas una sobre otra; en la planta baja se pone una cortina de madera al rededor del volumen de concreto para crear los dormitorios privados.
La sala superior tiene forma de aleta de tiburón, por lo que el espacio es muy alto en la parte posterior del espacio con luces del cielo del norte, y es inferior en la parte delantera para encuadrar la vista.


Masa sin ventanas
El interior y el exterior se unen, al dejar que todas las ventanas desaparezcan, por lo que sólo es masa de hormigón que falta. El interior se convierte en un espacio cubierto exterior: Sensación mediterránea en el hemisferio norte.
La ausencia de la ventana es el instrumento esencial para unir en realidad espacios interiores y exteriores; es el propio vidrio lo que nos recuerda la frontera de dentro y fuera. En muchos proyectos hoy en día este hecho es descuidado o ignorado y el vidrio se utiliza de manera extensiva.
Masa y luz
Elegimos los materiales naturales y rústicos como el hormigón, el travertino o madera. El hormigón se forma y se comunica con el espacio a través de espacios de luz que proporcionan una sensación extra de finura. A lo largo de toda la casa las luces indirectas están dando instrucciones, y atraen la periferia de los espacios más que el centro. La luz indirecta es la creación de la atmósfera.
En la planta subterránea hay un gimnasio, una sala de cine y bodega de vinos, todos dispuestos alrededor de las masas de luz que dan a la casa un área lúdica diferente. Hay hormigón visto y madera en bruto y por ello mucha textura.
















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Arquitectos: Gus Wüstemann
Arquitecto A Cargo: Gus Wüstemann
Equipo De Diseño: Jan kubasiewicz
Año Proyecto: 2012
Área Proyecto: 1100.0 m2
Fotografías: Bruno Helbling






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